La reciente crisis del Covid-19 está obligando, casi a medio mundo, a cambiar sus hábitos, no sólo personales, sino también laborales. Y es que, con el bloqueo de la mayoría de los servicios y la recomendación de quedarse en casa, muchas empresas ya se han visto obligadas a instaurar el teletrabajo (trabajo en remoto o work-from-home son sus otros nombres). Hoy me gustaría compartir con vosotros algunos consejos que llevo utilizando casi 10 años para ser aún más efectivo trabajando en remoto que acudiendo a la oficina:

Adáptate al cambio lo antes posible

Puede ser tu primera experiencia trabajando desde casa y, como todos los cambios, el proceso de adaptación no es sencillo, aunque con una buena disposición, seguro será rápido.

No son vacaciones ni reducción de jornada

No pienses que vas a tu casa a descansar o a trabajar menos. Al contrario, si lo gestionas de la forma adecuada, podrás aumentar tu productividad, dedicando incluso menos tiempos al día.

Crea tu espacio de trabajo

Si te ha pillado por sorpresa este cambio, tal vez aún no dispongas de un lugar para trabajar cómodamente en tu casa. Es importante separar el entorno de trabajo del de la vida familiar. Lo mejor es que, si tienes una habitación de invitados o auxiliar, la habilites para la ocasión. Intenta que sea un lugar con luz natural. Si no es posible, una buena lámpara y un flexo seguro que ayudan. Personalmente dispongo de un espacio en el que dispongo de monitor, teclado y ratón inhalábricos para conectar el ordenador portátil y, así, tener mi «hotdesk» siempre preparado.

Utiliza las herramientas adecuadas

Que estés a 1 metro o 100km de tus compañeros o clientes no debería interferir en la calidad de los resultados. En la actualidad disponemos de infinitas herramientas que facilitan el trabajo en remoto y con equipos distribuidos geográficamente. Si os ha pillado por sorpresa y el equipo no estaba preparado para ello, mi recomendación es comenzar por utilizar Google Drive para el trabajo en equipo sobre los documentos y Skype para los mensajes y llamadas. A partir de aquí, existen decenas de herramientas muy interesantes, que utilizo cada día para poder trabajar desde cualquier lugar con un 110% de productividad al instante.

Imponte un horario

¿Sabes que, a partir de ahora, vas a tener más tiempo? Las horas efectivas están a punto de aumentar. Si sumamos el tiempo de desplazamiento a la oficina junto con otros intervalos de tiempo perdidos en ella, es posible que ganes hasta 1 hora al día. Para gestionar el tiempo de la mejor forma posible y, a la vez, seguir trabajando como un equipo, es importante que establezcas tu horario, tal vez más flexible que en la oficina, pero siempre dentro de unos límites, de forma que toda la empresa pueda seguir trabajando de forma habitual. Y, por supuesto, el resto de compañeros deben saber cuándo estás disponible.

Carga pilas al comenzar el día

Ir directamente de la cama al ordenador puede no ser la mejor opción. Dedica unos minutos a prepararte para la jornada con algún tipo de actividad. Un poco de Yoga o Pilates por la mañana te ayuda a activar todo tu cuerpo. Incluso limpiar la casa puede servir para cargarnos las pilas y, así, comenzar a primera hora siendo productivos.

Vístete para la ocasión

Dicen que el hábito hace al monje. Evita a toda costa hacer caso a aquellos que dicen que trabajar desde casa es maravilloso porque puedes trabajar en pijama. Si haces esto, seguro visitarás la cama más de una vez al día y, por tanto, no estarás trabajando. Vístete igual que cuando vas a la oficina, ponte tu pantalón o falda, tu camisa y tus zapatos. Incluso si vistes de traje, te invito a que sigas haciéndolo. Tengo un amigo que cada agosto cierra su oficina en la Puerta del Sol de Madrid y trabaja desde casa y, todos y cada uno de los días, se viste con su traje para seguir con su rutina.

Evita las distracciones

Una de las principales ventajas del teletrabajo es que las interrupciones para «discutir» sobre el meme del día, las charlas de pasillo o los cafés interminables se han terminado, pero tenemos otras distracciones a nuestro alrededor que nos pueden hacer perder la concentración en el desempeño de nuestras labores. Por ello, ser riguroso en los horarios y disponer de un entorno adecuado para trabajar es realmente importante.

No estás en casa

A pesar de estar físicamente en casa, deberías comportarte como si no estuvieras en cuanto a distracciones. Si llama el cartero, no te levantes al telefonillo. Si tu mascota se aburre, ahora no es el momento de jugar. Si tienes que hacer la comida, organízate para hacerla de noche o el fin de semana, al igual que harías en el caso de estar en la oficina.

Haz esto más a menudo

Aunque tu trabajo sea de oficina, este momento ha sentado precedente. Si consigues demostrar a tus jefes que eres igual o más productivo/a, seguro que podrás hacerlo de nuevo en el futuro. Intenta conseguir trabajar desde casa (también puede ser un coworking o espacio compartido) una vez a la semana, una al mes o una al año. Tu vida cambiará para siempre.

Como habrás podido comprobar, la mayoría de los consejos están directamente relacionados con los hábitos. La realidad es que los cambios deberían de ser mínimos, siempre y cuando tengamos la disciplina necesaria y nos adaptemos a la nueva forma de trabajar. ¿Are you ready? Si necesitas ayuda con el proceso, estaré encantado de responder a cualquier duda que te pueda surgir.